Argumento:
Bob Harris es una antigua estrella del cine que en vez de rodar películas, presta su imagen para anuncios de televisión.
Esta vez, tiene que protagonizar uno de whisky y se dirige a Tokio (Japón) para rodarlo.
Una vez allí, se siente muy solitario en el hotel ya que no conoce a nadie y es una cultura totalmente opuesta a la americana.
Todo cambia cuando conoce a una joven americana y solitaria que se hospeda en el mismo hotel que él.
Se llama Charlotte y está allí porque su marido es un famoso fotógrafo que tiene que hacer varias sesiones en la capital nipona y como ella no se dedica a nada, ha decidido acompañarle.
Juntos, vivirán experiencias absolutamente especiales que les llevará a una relación de amistad muy potente y que incluso, confundirán con amor.
Opinión:
Para empezar me encanta la primera imagen del film:
Sí amigas, es el fabuloso culo de Scarlett.
Culos aparte, creo que “Lost in translation” es sin duda una buena película, un clásico, pero ante todo, es una película diferente.
El estilo del film, es claramente el que Sofia Coppola imprime en sus películas; situaciones lentas, bien cocinadas y sobre todo, aborda el tema de las mujeres solitarias y perdidas (como en “Las vírgenes suicidas” o “Maria Antonieta”) aunque en este caso, el claro protagonista de la historia es un hombre.
Los dos actores protagonistas están absolutamente fabulosos y consiguen una química que a priori, parecería imposible por razones de edad (Bill Murray tenía 52 años cuando se rodó la película y Scarlett Johansson 17).
Me gusta mucho la relación que se establece entre ambos, tan pura, confidente,…es como si nos trasladaran a un mundo en el que sólo existen ellos dos. Están rodeados de 36 millones de personas (Tokio es la ciudad más poblada del mundo, por cierto) y parece que sólo existen el uno para el otro.
También, la Coppola nos quiere dar a entender (en mi opinión) una metáfora cuando nos muestra a la protagonista sentada en la ventana; pretende que veamos que pese a la cantidad de gente que vive en Tokio, ella está absolutamente sola.
El sentimiento que más he sentido viendo esta película es precisamente ese, el de soledad; cuando ella se sienta en la ventana, cuando ambos llaman a familiares suyos estadounidenses y prácticamente no les hacen caso, cuando el protagonista está solo en el bar, etc.
Mis escenas preferidas de la película son; cuando se sientan en una sala después de haber cantado en el karaoke, cuando él le está esperando a ella en la sala de espera del hospital y sobre todo el final, cuando él la persigue por la ciudad, se dan un abrazo, le dice algo al oído, se besan, él se va y suena “Just like Honey” del grupo The Jesus and Mary Chain.
Lo mejor: es una historia de amor muy atípica y de hecho, no sé si puede considerarse como una historia de amor, es algo más, es mucho más especial.
Me parece muy bien que al final del film no sepamos las palabras que le dice él a ella, creo que no hace falta escucharlas y así se convierte en un final abierto.
Lo peor: no gustará a aquellos que crean que para que una película sea buena, tiene que tener efectos especiales o muchas situaciones extremas. Esto es sólo una película de 4 millones de dólares rodad en menos de un mes. Ya les gustaría a muchos...
SalvaDior
fIn




3 comentarios:
Todos esperamos el oasis (o el espejismo) de alguien que, por azar, se aproxima a nosotros y nos demuestra que nos entiende.
Es un cuento posmoderno, pero tan real...
vigila la fuente del post, que se nota lo que has copiado.....
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Es que hice este post para un trabajo de "Comunicación audiovisual" y al pasarlo de Word a Blog se ha quedado así...siempre me pasa igual, qué horror! Encima lo intento cambiar y nada, no hay manera.
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